Manus x Machina: Fashion in an Age of Technology

En el mundo del Business, no hay prácticamente ninguna empresa que no se haya propuesto participar en la llamada carrera tecnológica. Bill Gates ya lo dijo allá por los ochenta, cuando la revolución estaba todavía en fase embrionaria: ‘’Si no estás en internet, no existes’’. La industria de la moda no se ha quedado atrás, pues el desarrollo de la web 2.0 y las mejoras en los medios de transporte y comunicación han permitido ampliar un mercado antaño restringido únicamente a los países de occidente.

 

En 2016, el Metropolitan Museum de Nueva York exponía en su exhibición anual de moda una colección titulada Manus x Machina: Fashion in an Age of Technology. La exposición repasaba la evolución de los tejidos, las colecciones y los desfiles a lo largo del tiempo y mostraba cómo los diseñadores han tenido que adaptarse constantemente al contexto tecnológico realizando piezas innovadoras a la vez que exclusivas.

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En el año 2000, la editorial Condé Nast puso en marcha style.com, una página web en la que compartía versiones online de alguna de sus publicaciones más conocidas como Vogue o W magazine. Muchos de los retailers que se veían obligados a asistir a las pasarelas de Milán, París, Londres y Nueva York para escoger las prendas que venderían en sus tiendas, ahorran ahora mucho tiempo y dinero, pues pueden consultar las colecciones íntegramente en la página web sin salir de sus despachos. Además, la editorial quiere ir un paso más allá y está rediseñando la interfaz, de forma que los compradores puedan adquirir las piezas que les interesen desde la misma página web. También a principios del nuevo milenio, Federico Marchetti lanzó el primer outlet de lujo online vendiendo, a través de la página yoox.com, prendas exclusivas de colecciones pasadas a precios rebajados. En 2015, Yoox y Net-a-Porter, su principal competidor en el mercado, se fusionaron para dar lugar a una plataforma virtual en la que se puede comprar ropa, zapatos, complementos y productos de belleza de prácticamente cualquier marca de lujo desde cualquier lugar del planeta. A pesar del progresivo aumento de las ventas por internet, todavía queda mucho camino por recorrer. Según un estudio realizado por Whisbi, el 94% de todas las ventas todavía se llevan a cabo en las tiendas físicas. Sin embargo, el e-Commerce tiene unas expectativas de crecimiento anual del 17% y se prevé que alcance los 414.000 millones de dólares en 2018.

 

No solo ha habido desarrollo tecnológico en el mundo de internet, las tiendas físicas (brick-and-mortar stores en inglés) también están viviendo su particular revolución smart. Hace unas semanas, Massimo Dutti abrió su nueva flagship store en Paseo de Gracia 96, local que antes ocupaba la emblemática firma de interiorismo y decoración Vinçon. El coloso Inditex ha creado un espacio completamente innovador y tecnológico que permitirá crear nuevas experiencias de compra para sus clientes más exigentes. Pantallas digitales, probadores interactivos, escaparates inteligentes, easy checkout y, como no, WIFI gratis para empleados y clientes. Todas estas novedades han sido fruto de las exigencias de los millennials, la generación nacida durante los años noventa que valora la experiencia por encima de lo material y es amante de la tecnología y las redes sociales. La impaciencia y la avidez por lo nuevo también caracterizan a esta generación que ha forzado cambios en la forma tradicional de funcionar de las grandes firmas de moda. Un ejemplo de ello es el sistema ‘’See now, buy now’’, que ya ha sido aplicado en las últimas pasarelas de Burberry, Tom Ford y Rebecca Minckoff entre otros. Este sistema persigue aprovechar el impacto y la urgencia por comprar que genera en los consumidores la presentación de una colección en la pasarela y les permite hacerlo tanto a través de la tienda física como por internet. Esta inmediatez se ha conseguido mediante un cambio importante en los tiempos y procesos de fabricación del stock de las colecciones, adelantándolos a meses antes del desfile para aprovechar el tirón que este provoca. La implementación de este nuevo sistema ha resultado todo un éxito y, según los analistas, ha aumentado el nivel de interés de los consumidores en dichas firmas y las ventas se han desbordado durante los días posteriores al desfile, llegando incluso a agotar el stock de algunas prendas.

 

Es apasionante ver como todos estos cambios se están llevando a cabo a velocidades vertiginosas e imaginar cómo será la moda del futuro. Algunos apuestan a que el futuro de la moda pasará por las impresiones en 3D, otros, sin embargo, creen que la realidad virtual será nuestros próximos catálogos. Lo que está claro es que todavía nos queda mucho por ver y experimentar en lo que a innovación tecnológica se refiere. Quien todavía sea algo escéptico con este proceso tecnológico que lleva décadas revolucionado la industria de la moda, que no dude en echar un vistazo a los desfiles del diseñador turco-chipriota Hussein Chalayan y se dará cuenta de que la carrera tecnológica solo acaba de empezar.

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